Gurutze Eizmendi (responsable de la escuela de teatro): Soy un poco tímida, pero ¡cuando subo al escenario cambio por completo!
Durante años ha sido la guía de la Escuela de Teatro y corazón en la ikastola Gurutze Eizmendi. Ahora, le ha llegado la hora de decir adiós, pero su trayectoria y el trabajo realizado es inolvidable. Ha sido compañero de viaje de muchos niños y adolescentes, iniciando el camino de la educación y la creatividad a través del teatro. En esta entrevista hemos tenido la oportunidad de hablar de su experiencia y de la importancia del teatro en el crecimiento personal de los niños. Asimismo, ha compartido palabras de agradecimiento y emotivos recuerdos. Por nuestra parte nos gustaría que su trabajo fuera debidamente reconocido y agradecido.
– ¿Cuál fue su primera experiencia a la hora de trabajar con niños o adolescentes en el taller de teatro? ¿Qué recuerdos tiene?
Eso fue hace 24 años. Hasta entonces era Idoia Uranga la que trabajaba en estos trabajos y yo me dedicaba a ayudar de alguna manera. Cuando Idoia lo dejó yo tomé el relevo. En general ha sido una buena experiencia. Yo también he ido aprendiendo con ellos y con el tiempo vas viendo qué ejercicios o juegos funcionan. Yo desde mi experiencia de actriz he intentado transmitirlo todo. ¡Espero haberlo conseguido, ja, ja!
– ¿Qué herramientas o técnicas ha utilizado para favorecer la capacidad creativa y expresiva de los niños?
En mi caso, comenzaba los cursos con ejercicios y juegos, y después cada uno elegía qué personaje quería representar. Algunos lo tenían claro y otros lo elegían representando de nuevo a varios personajes. Una vez seleccionados los personajes decidíamos qué queremos contar y dónde se ubicaba ese teatro. ¡Según eso yo empezaba a escribir teatros para estar todo listo para junio!
– ¿Qué beneficio cree que puede tener para niños y adolescentes trabajar el teatro? ¿Cuál crees que es la importancia del teatro en el desarrollo personal?
Desde el momento en que es un trabajo de equipo, me parece muy enriquecedor. También ayuda a medir tu capacidad, a quitarte la vergüenza y a abrirte al público. Son muy valientes al abrirse así en el escenario a esa edad. En mi caso me ha ayudado mucho. Soy un poco tímida, pero ¡cuando subo al escenario cambio por completo!
– ¿Con el tiempo ha notado cambios en las actitudes o intereses de los niños, niñas o adolescentes a la hora de trabajar el teatro? ¿Cómo te las has arreglado con ellos?
En general me he llevado muy bien con todos los alumnos. Ha habido unos pocos que venían sin ganas o pasando el rato, pero la verdad es que he estado muy a gusto con los alumnos.
– ¿Cuál es su experiencia más inolvidable o memorable en su trabajo en el taller de teatro?
Todos los años que he estado han sido buenas experiencias. Los más laboriosos eran las salidas a otras ikastolas en aquellos primeros años. ¡Mucho trabajo y poco rendimiento!
– ¿En qué ámbitos has visto que tú y tus talleres te han influido más? (por ejemplo, autoestima, competencia lingüística, creatividad, gestión emocional…)
Todos los alumnos tienen un carácter diferente y estoy seguro de que a cada uno le ha enseñado algo bueno el teatro.
– ¿Cuál cree que es la principal clave de un taller de teatro para triunfar, sobre todo a la hora de trabajar con jóvenes?
Yo creo que no hay intercambio. Yo he intentado transmitir mi amor por el teatro y, en general, al final del curso todos se quedan con ganas de seguir y eso me alegra mucho.
– Después de años de dedicación al finalizar su trabajo, ¿qué valoraciones o sentimientos principales tiene sobre su experiencia?
Buena valoración en general. Sin embargo, debo decir que a veces me he sentido poco protegido. Como si al teatro no se le diera el valor que se necesita, pero bueno, me quedo con los buenos momentos.
Tengo que terminar diciendo que el pasado sábado, en Soreasu, mis querid@s alumn@s dieron una gran exhibición. Felicidades a todos desde aquí y si podéis seguir amando el teatro. ¡¡¡Viva el teatro!!!