Nuevo equipo directivo: Para nosotr@s es fundamental que las familias se sientan parte del proyecto de la ikastola
El inicio del nuevo curso siempre es un momento especial, y este año es aún más especial para nosotros: tenemos nuevo equipo directivo en la Ikastola: en Infantil Maitane Etxeberria, en Primaria Mari Azkue y en Secundaria Iñigo Unanue.
Este cambio nos ofrece una oportunidad única para volver a reflexionar en torno a nuestra comunidad educativa, fijar el rumbo y construir juntos los retos de cara al futuro. Ilusionados, y con muchas ganas de trabajar, hoy tendremos la oportunidad de conocer mejor a los componentes de este nuevo equipo.
A través de esta entrevista compartirán su trayectoria, su visión y sus principales objetivos para la ikastola. Escucharemos de su boca los valores en los que basarán su actuación y lo que quieren aportar a nuestra comunidad.
¡Así que demos una calurosa bienvenida al nuevo equipo directivo y comencemos la conversación!
- ¿Cuáles son sus objetivos y prioridades al incorporarse al equipo directivo?
En primer lugar, tenemos como objetivo principal conocer en profundidad la actividad diaria del equipo directivo y establecer las dinámicas adecuadas para facilitar la colaboración entre los miembros del equipo de la manera más eficaz posible. Visto el excelente trabajo y el firme compromiso de las anteriores direcciones, sentimos un gran respeto y agradecimiento y queremos construir sobre él.
La confianza que la ikastola tiene depositada en nosotros nos hace ilusión y fuerza, y esta es nuestra principal fuerza para afrontar con ganas las nuevas responsabilidades.
Por otro lado, somos muy conscientes de que asumimos una gran responsabilidad y que cada decisión influye en el futuro de los alumnos. Por ello, trabajaremos con un compromiso firme y responsabilidad, colaborando con el equipo, desarrollando proyectos con coherencia y eficacia. El sentimiento de que esta ikastola es la casa de todos es fundamental para nosotr@s.
- ¿Qué ilusión o motivación principal les ha llevado a asumir esta responsabilidad?
IÑIGO: Llegué a la ikastola desde Urrestilla cuando tenía seis años, para estrenar el edificio, donde completé mis estudios hasta terminar el bachillerato. Durante mi etapa universitaria trabajé como entrenador en la Sociedad Deportiva Ikasberri y la relación con los jóvenes me llevó a encontrar mi vocación en la educación. En los últimos años trabajo como profesor, colaborando con muchos de los que fueron mis profesores en otro tiempo, y la experiencia es preciosa. Ahora, lo que me ha empujado a asumir esta responsabilidad es tener la oportunidad de devolver todo lo recibido. No tengo ninguna duda de que será un reto importante que me permita aprender y crecer en mi evolución personal y profesional.
MARI: He estado muchos años fuera de la ikastola, pero he tenido una mirada directa sobre el carácter, la metodología y el proyecto en general de la ikastola. Trabajar como padre y a la vez como profesor me ha permitido vivir directamente en el proyecto de la ikastola y estoy muy agradecido por la confianza que he recibido, porque me siento parte de la familia. Lo que me ha llevado a asumir responsabilidades es, por un lado, el papel fundamental de la ikastola en nuestra sociedad y en la educación de nuestros niños y jóvenes. Vivo esta oportunidad con mucha ilusión como herramienta para contribuir al desarrollo del alumnado y contribuir a la transmisión de nuestros propios valores. Por otro lado, estoy muy motivado para colaborar con toda la comunidad, profesorado, familias y alumnado, para mantener a la ikastola en continua mejora y de cara al futuro. Al fin y al cabo, la mayor ilusión es cuidar y reforzar la vitalidad y la confianza compartida que genera la ikastola.
MAITANE: Después de terminar los estudios de magisterio estuve tres años trabajando en una escuela del pueblo. Después tuve la suerte de trabajar durante quince años en la Ikastola de Usurbil. Allí me trasladaron lo que es la Ikastola, de dónde venimos, de qué formamos parte. En la ikastola no eres un simple trabajador, formas parte de ella. Siendo trabajador de allí me convertí en madre y no dudamos de que traeríamos a nuestros hijos e hijas a la Ikastola. A la Ikastola del pueblo, a la Ikastola donde nuestros niños se han sentido como en casa. Tuve la oportunidad de trabajar aquí hace 10 años. En aquella época estaban aquí en plena transformación pedagógica. Si echo la vista atrás, soy consciente de que han sido unos años muy interesantes y fructíferos. Me hace mucha ilusión ayudar en todo lo que pueda en este proyecto y poner mi granito de arena.
- ¿Qué valores quieren potenciar o destacar en la práctica diaria de la ikastola?
Nuestro objetivo no es sólo educar a los jóvenes más acordes con nuestra identidad, sino también desarrollar personas capaces de responder a los retos de hoy y de mañana. Así, tendremos en cuenta cinco aspectos diferenciadores: el vasco, el de fortaleza interna, el decisorio-emprendedor, el transformador y el cooperativo
- ¿Qué retos identifican de cara al corto y medio plazo?
De cara al corto y medio plazo tenemos varios retos sobre la mesa que inciden en los ejes de nuestro proyecto.
En primer lugar, buscamos avanzar con nuestros proyectos pedagógicos innovadores, poniendo en el centro el bienestar de los alumnos. Creemos que para que la transformación de la educación sea real es imprescindible cuidar el desarrollo integral del alumnado, tanto emocional, como social y académico, lo que requiere una reflexión permanente y una renovación pedagógica.
También tenemos una preocupación por la matriculación y por el efecto de la caída de la natalidad que hay detrás. Es un gran reto y estamos desarrollando estrategias para afrontarlo: socializar el valor y la singularidad de nuestro proyecto, ofrecer una buena acogida a las familias y ser conscientes de la función social y cultural de la ikastola, entre otras cosas.
Por otro lado, las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial que tan rápidamente se están expandiendo en nuestra sociedad son también retos fundamentales. La creciente presencia de recursos digitales en la educación y nuestro reto es dar sentido a su uso pedagógico, siempre de forma responsable.
Por último, la nueva Ley de Educación viene en un contexto difícil ante el que es nuestra responsabilidad cuidar la ikastola, garantizando su carácter y la posibilidad de actuar con autonomía y modelo. Seguiremos apostando por nuestro propio proyecto y estaremos atentos a los cambios legislativos para dar respuestas sólidas y conjuntas con la comunidad educativa.
- ¿Qué nuevos proyectos os gustaría impulsar en la ikastola en los próximos años?
Por un lado, nos gustaría seguir profundizando en el aprendizaje cooperativo. Nuestro objetivo final es garantizar el pleno desarrollo del alumnado, tanto en el ámbito académico como en el personal y social. El aprendizaje cooperativo es una metodología que se basa en la colaboración activa entre los alumnos, en la que todos ellos trabajan juntos para lograr unos objetivos comunes. Esta forma de trabajo fomenta la motivación, la participación y la responsabilidad personal del alumnado y ayuda a reforzar las relaciones y las capacidades sociales entre el alumnado.
Además, queremos implementar el programa ONKI en los próximos cursos. El programa ONKI es un Plan Integral basado en el nuevo marco de Tutorización de Ikastolas. En nuestra ikastola priorizamos el desarrollo integral de los alumnos y el programa quiere contribuir a ello. En esta etapa decisiva de su vida es fundamental crear vínculos de seguridad y confianza en el aula para que los jóvenes se sientan motivados, respetados y valorados.
Por otro lado, seguiremos impulsando la elaboración integral de la interculturalidad para que nuestros alumnos y alumnas adquieran las herramientas adecuadas para vivir en un mundo plural y diverso. Como novedad, la UEMA, el ayuntamiento y el euskaltegi municipal, dentro del proyecto “Euskera e interculturalidad”, pondrán en marcha este año cursos específicos para que los padres y madres que no sepan euskera puedan aprender euskera.
Por último, desde la dirección del centro priorizamos el bienestar de toda la comunidad. Creemos que un clima seguro y de apoyo es fundamental para el proceso educativo, por lo que queremos fomentar la escucha activa y la colaboración entre todos. Para lograrlo se trata de poner en marcha varios proyectos.
- ¿Cuál creéis que es la principal fortaleza de la ikastola en la actualidad? ¿Y un campo a reforzar?
Creemos que uno de los principales puntos fuertes de la ikastola es estar inmersa en una transformación pedagógica continua, tratando siempre de adaptarse a las necesidades del alumnado, con metodologías activas e innovadoras. Tener todas las etapas de 0-18 años en un mismo edificio, y la estabilidad y fijeza de los equipos docentes, además, nos brinda una oportunidad única para hacer un seguimiento personalizado del alumnado y construir unas relaciones sólidas basadas en la cercanía, tanto con el alumnado como con las familias.
Asimismo, el carácter cooperativo y el compromiso de la comunidad dan mucha fuerza a nuestro proyecto educativo: entre todos, a través de la participación activa, construimos una ikastola viva y compartida.
En cuanto a las áreas a reforzar, creemos que tenemos varios retos significativos.
Por un lado, la sociedad se está volviendo cada vez más individualista, lo que nos exige cuidar la cohesión y la participación de la comunidad. Mantener vivo el carácter participativo de la ikastola será clave a medio plazo.
Por otro lado, nos corresponde combinar la evolución del uso del euskera con el reto de la interculturalidad: debemos fomentar la transmisión y el uso del euskera, pero teniendo en cuenta al mismo tiempo la realidad cultural de los múltiples alumnos. Trabajar este equilibrio es fundamental para construir un proyecto educativo inclusivo y eficaz.
Por último, uno de los principales retos es el uso pedagógico responsable de las nuevas tecnologías, especialmente de la IA. Ofrece muchas posibilidades, pero eso requiere formación, reflexión pedagógica y elaboración de usos éticos, tanto por parte del profesorado como del alumnado.
- ¿Cómo imagináis vuestro estilo de liderazgo en el trabajo en equipo y en las relaciones con la comunidad?
Nuestro estilo de liderazgo se basa en la cercanía y la colaboración. Creemos que la dirección no es una cuestión de autoridad de arriba a abajo, sino el resultado de las decisiones que toma y construye todo un equipo juntos. Por eso, la escucha activa y el diálogo son las herramientas fundamentales en nuestra forma de trabajar.
Dentro del grupo es importante tener en cuenta las aportaciones de todos y cuidar un ambiente respetuoso. Además, fomentamos la transparencia y cercanía en las relaciones con la comunidad – familias, alumnado, trabajadores-: queremos relaciones basadas en la confianza, en las que todos nos sintamos parte y agentes.
- ¿Qué relación quieren mantener con sus padres y familias?
Para nosotros es fundamental que las familias se sientan parte del proyecto de la ikastola. Queremos construir una relación cercana, abierta y de confianza con padres y familias. La educación no es sólo algo que pasa en la ikastola y el bienestar y desarrollo de los niños es fruto de la colaboración entre todos.
Por ello, consideramos importante que la comunicación sea transparente y constante, que se potencie la escucha activa y que se ofrezca a las familias espacios donde compartir opiniones, propuestas e inquietudes. Trabajando conjuntamente, el proceso educativo es mucho más enriquecedor.
- ¿Cómo queréis recibir las opiniones o propuestas del alumnado, profesorado y familias?
Creemos que la participación de toda la comunidad es fundamental para el desarrollo de la ikastola. Por ello, ofrecemos una serie de vías amplias y transparentes para recoger las opiniones de alumnos, profesores y familias.
Por ejemplo, organizamos reuniones permanentes con cada grupo, donde en un ambiente abierto se puede compartir opinión y propuestas. También utilizamos encuestas y cuestionarios para tener una visión amplia y potenciar la participación de forma anónima.
Asimismo, creamos comisiones o grupos de trabajo mixtos en los que se reúnen diferentes miembros de la comunidad para elaborar propuestas concretas y participar directamente en el proyecto de la ikastola. Así, mediante la confianza y el trabajo en común, queremos que la ikastola se siga construyendo conjuntamente.