Espejos de la historia: excavación para conocer nuestras huellas
2025-11-06
Con motivo de los Euskal Antzerki Topaketa, el alumnado de DBH4 ha tenido la oportunidad de ver la obra “Nor Naizen Baneki”. Esta pieza propone una profunda reflexión en torno a la identidad, la historia y la cultura vasca, llevando al espectador a sus raíces y a su pasado colectivo. A través de la obra se conjugan tiempos pasados y presentes, y plantea una pregunta de gran calado: ¿Quiénes somos realmente?, y ¿Cómo conocer quiénes somos, sin conocer nuestra historia?



A principios de noviembre, el alumnado de DBH 4 tuvO la oportunidad de ver la obra “Nor Naizen Baneki” dentro de los Euskal Antzerki Topaketak. Esta pieza plantea preguntas profundas sobre la propia identidad y el pasado: “¿Sé quién soy? ¿Me gustaría saberlo? ¿Se puede conocer a uno mismo sin conocer el entorno? “
El punto de partida de la obra es simple pero significativo: en el lugar donde se encuentra el teatro se construirá un párking, y antes de comenzar los trabajos se realizan unas excavaciones arqueológicas. Entre ellos aparece una moneda de época romana, momento a partir del cual el espectador realizará un viaje de 2.000 años a lo largo de su historia.
L@s alumn@s siguen la trayectoria de una familia de generación en generación, desde la época romana hasta la actualidad. Por el camino se conocen varias épocas históricas: la época romana, la época de la Inquisición, la Revolución francesa y la época de la República, entre otras.
Destaca la influencia que tuvo en la creación de la obra el descubrimiento de la mano de Irulegi, que despertó la idea principal de esta obra: la identidad y la lengua vascas como hilo conductor de nuestra historia. Además, en la pieza se utilizan numerosos dialectos, como reflejo de la riqueza lingüística de Euskal Herria.
Esta obra, de casi dos horas de duración, invitó a l@s alumn@s a reflexionar internamente y a preguntarse: ¿ No es el teatro el mejor instrumento para el conocimiento interior?
A través de la obra, además del alumnado, todo espectador pudo reflexionar sobre la importancia de hacer nosotros mismos el relato de la historia vasca y, al mismo tiempo, sobre la comprensión de la propia identidad y raíces.